El pívot de los Cavaliers, Jarrett Allen, se perdió su noveno partido consecutivo el martes debido a una tendinitis en la rodilla, pero hay indicios de que su regreso podría no estar lejos. El entrenador principal Kenny Atkinson ofreció una actualización alentadora, indicando que Allen ha entrado en la fase final de su recuperación.
«Ha intensificado el trabajo en los últimos días; la tendencia es muy positiva», dijo Atkinson. «Lo vi ayer en la cancha con contacto. Creo que estamos en la última etapa para prepararlo. Podría anticipar un posible regreso en los próximos dos partidos. Esa es la ventana.»
Allen ha estado fuera desde el 3 de marzo, cuando se lesionó en el tercer cuarto contra Detroit. La falta de un calendario claro había generado cierta preocupación a medida que se acercaba la postemporada, pero la actualización de Atkinson sugiere un progreso. Los Cavs definitivamente han sentido su ausencia.
Antes de la lesión, Allen estaba jugando quizás el mejor baloncesto de su carrera, promediando 18.9 puntos y 9.5 rebotes en sus ocho partidos después del All-Star, con un 63 por ciento de tiros de campo. Su protección del aro y presencia interior siguen siendo fundamentales para la identidad de los Cavs.
Un posible regreso llegaría en un momento importante. Con Allen cerca de volver, Max Strus de nuevo en la rotación y Jaylon Tyson (dedo del pie) también progresando, los Cavs se están acercando a la plena salud a medida que la temporada regular llega a su fin.
