Los Dallas Mavericks están llevando a cabo una búsqueda exhaustiva para encontrar a su próximo gerente general, y la lista de posibles candidatos sigue ampliándose con nuevos nombres.
Inicialmente, el propietario Patrick Dumont había puesto la mira en ejecutivos de alto calibre como Sam Presti (Thunder), Tim Connelly (Timberwolves), Brad Stevens (Celtics) y Koby Altman (Cavaliers). Sin embargo, la mayoría de estas figuras parecen ser opciones poco realistas, siendo Tim Connelly el único considerado remotamente accesible.
Esta situación ha llevado a la organización a ampliar su enfoque y considerar un abanico más amplio de perfiles.
Según Chris Mannix de Sports Illustrated, el actual entrenador principal de los Mavericks, Jason Kidd, es otro nombre que ha surgido en la conversación, a pesar de la complejidad que su posible traslado implicaría. Mannix comentó: «Tampoco descartaría a Jason Kidd. Es muy respetado por lo que ha logrado en Dallas. Es muy apreciado por la propiedad».
La candidatura de Kidd se enfrenta a un obstáculo importante: el fuerte deseo de los Mavericks de mantener la continuidad en el equipo, especialmente con la estrella emergente Cooper Flagg preparándose para su segunda temporada en la NBA, lo que implica que prefieren que Jason Kidd continúe en su rol de entrenador. Mannix explicó: «Lo único que lo frena es que Dallas quiere mantenerlo en el banquillo». Esto sugiere que, aunque podría haber interés mutuo, el momento actual podría no ser el adecuado.
Asimismo, Bob Myers, ex gerente general de los Warriors, ha sido vinculado al puesto, aunque su actual compromiso con Harris Blitzer Sports & Entertainment lo convierte en una opción menos probable. Los gerentes generales interinos, Matt Riccardi y Michael Finley, también se mantienen como candidatos viables dentro de la organización.
El CEO Rick Welts subrayó la trascendencia de esta decisión al declarar a los periodistas: «Es la decisión más importante que la organización va a tomar… Así que nos tomaremos nuestro tiempo para hacerlo bien».
