El baloncestista de Los Angeles Lakers, Austin Reaves, demostró una increíble sangre fría y una astucia táctica al fallar intencionadamente un tiro libre crucial, una jugada que resultó fundamental para que su equipo superara a los Denver Nuggets por 127-125 en un emocionante partido que se decidió en la prórroga.
Con solo 5.2 segundos restantes en el tiempo reglamentario y los Lakers abajo 118-116 frente a los Nuggets, Reaves se encontraba en la línea de tiros libres. Su objetivo no era anotar ambos puntos, sino ejecutar un «fallo perfecto» en su segundo intento. Dirigió el balón hábilmente hacia el lado izquierdo del aro, recuperó su propio rebote y, con solo 1.9 segundos en el reloj, anotó una flotadora decisiva que empató el marcador y forzó la prórroga.
LeBron James elogió la acción, calificándola de «ejecución perfecta». Reaves explicó su razonamiento detrás de la jugada: los Nuggets le habían cometido falta dos veces en los últimos segundos para evitar un intento de triple. Anotar el tiro libre habría dejado a los Lakers un punto por debajo y con la difícil tarea de cruzar toda la cancha. El fallo intencional, por el contrario, les aseguraba la posesión y una segunda oportunidad para anotar.
Aunque el entrenador de los Lakers, J.J. Redick, inicialmente había sugerido que Reaves fallara hacia la derecha, el jugador ajustó su plan sobre la marcha. Al observar que Nikola Jokic estaba solo en el lado izquierdo de la zona, Reaves optó por dirigir su fallo hacia ese lado. Esta perspicacia táctica le permitió recoger su propio rebote sin oposición y anotar los puntos más importantes de su noche, en la que sumó un total de 32.
Redick reconoció la brillantez de la decisión de Reaves: «Hizo la jugada correcta, falló hacia el lado abierto. Es una jugada de baloncesto increíble». Esta victoria no solo extendió la racha ganadora de los Lakers a cinco partidos, sino que también les otorgó un desempate clave sobre Denver, un factor crucial en la apretada carrera por la clasificación en la Conferencia Oeste. Reaves, con su característico sentido del humor, bromeó sobre el incidente, diciendo que estaba «molesto porque arruinaría su porcentaje de tiros libres».
