Los Cavaliers lograron otra victoria, lo cual es lo más importante. No obstante, su desempeño se mantuvo algo desarticulado y sin la fluidez deseada.
Donovan Mitchell ofreció una actuación estelar, como se espera de una figura, anotando 38 puntos, 23 de ellos en la segunda mitad. Su esfuerzo impulsó a los Cavs a una victoria por 117-108 sobre un equipo de Indiana Pacers significativamente mermado, el domingo en el Rocket Arena.
Mitchell también aportó seis rebotes y seis asistencias, dominando la pintura donde encestó un récord personal de 28 puntos.
La dupla de guardias de los Cavaliers fue muy efectiva, con Donovan Mitchell liderando la ofensiva. Los bases del equipo combinaron un impresionante total de 66 puntos y 13 asistencias, lo cual fue un aspecto positivo.
Lo menos favorable fue que los Cavs necesitaron toda esa producción ofensiva para superar a un equipo gravemente afectado por las ausencias.
Los Pacers jugaron sin figuras clave como Pascal Siakam, Andrew Nembhard, Aaron Nesmith y Tyrese Haliburton, lo que los dejó prácticamente sin rotación regular. A pesar de contar con solo nueve jugadores, Indiana logró ir al frente 58-55 al medio tiempo, e incluso llegó a tener una ventaja de 12 puntos tras anotar ocho triples en la primera mitad.
Este patrón se ha vuelto recurrente: los Cavs consiguen victorias, pero rara vez dominan a sus oponentes de manera convincente.
Aun así, varios jugadores hicieron contribuciones valiosas. Thomas Bryant, reemplazando a los hombres grandes en descanso, logró 14 puntos y 10 rebotes con un eficiente 6 de 9 en tiros de campo. Keon Ellis aportó 13 puntos, incluyendo tres triples. Larry Nance Jr. tuvo una actuación completa. Incluso Nae’Qwan Tomlin encestó un triple crucial en el último cuarto, dando a los Cavs una ventaja definitiva.
A pesar de estos esfuerzos, los Cavs lucharon por tomar el control hasta bien avanzado el partido. No lograron su primera ventaja hasta el tercer cuarto y solo aseguraron una ajustada delantera de 99-96 al inicio del último cuarto para finalmente sentenciar el encuentro.
Con un récord de 49-29, se acercan a la ventaja de jugar en casa. Están ganando partidos, pero sus actuaciones no infunden precisamente miedo a sus oponentes.
Esta es su situación actual: productivos y efectivos, pero con los playoffs a la vuelta de la esquina, sería deseable ver una mayor muestra de dominio, especialmente contra un equipo como los Pacers (18-60) que, al igual que muchos de los recientes oponentes de los Cavs, está principalmente enfocado en la lotería del draft.
¿Qué sigue? Un escenario similar les espera: otro equipo sin aspiraciones de playoff el lunes en Memphis.
Queda por ver si los Cavaliers cambiarán de marcha o si seguirán con este enfoque de esfuerzo constante.
