Los Lakers están en una racha impresionante, asegurando su novena victoria consecutiva con un emocionante triunfo a domicilio por 105-104 sobre los Magic el sábado. Este último éxito, al igual que muchos de sus recientes logros, dependió de una ejecución decisiva en los últimos segundos.
Con solo 2.6 segundos restantes, Marcus Smart pasó el balón a un Luke Kennard completamente abierto en la esquina. Kennard encestó el triple crucial, sellando el partido.
Kennard, visiblemente eufórico, dijo a los periodistas: «Realmente no sabía qué estaba pasando, solo estaba gritando. Recuerdo, no sé quién fue, alguien me levantó.» La reacción eufórica de sus compañeros confirmó la magnitud del tiro.
LeBron James anticipó el resultado, declarando: «Cuando me giré y vi quién tenía el balón, prácticamente sabía que era dinero seguro.» El notable 48.6% de acierto de Kennard desde el triple esta temporada sin duda respalda la confianza de James.
Aunque Luka Doncic ofreció una actuación sobresaliente con 33 puntos, ocho asistencias, cinco rebotes y cuatro robos, apoyado por los 26 puntos, siete rebotes y cinco asistencias de Austin Reaves, la verdadera historia del partido fue la capacidad de los Lakers para terminar con fuerza.
Esta habilidad para cerrar partidos se ha convertido en un sello distintivo de su juego reciente. Ahora con un récord de 46-25, los Lakers están consolidando su posición en la Conferencia Oeste, manteniendo una ventaja en el desempate sobre los Rockets. Su destreza en los momentos finales está demostrando ser una fórmula ganadora.
