El entrenador de los Golden State Warriors, Steve Kerr, ha reconocido abiertamente la reducción del plazo para el posible regreso de Stephen Curry a la cancha. «Nos estamos quedando sin partidos», afirmó Kerr, abordando la urgencia que rodea la vuelta del base estrella.
Curry ha estado al margen desde el 30 de enero debido a una persistente lesión en la rodilla. Aunque su recuperación progresa, aún no ha participado en entrenamientos completos de cinco contra cinco, lo cual es el siguiente paso crucial antes de una evaluación adicional.
Con menos de diez partidos de temporada regular restantes, la presión está aumentando. Kerr enfatizó que el equipo no apresurará el regreso de Curry solo para meterlo en el torneo de play-in. «Necesitaría jugar algunos partidos», explicó Kerr, añadiendo: «Necesitamos darle un rodaje».
No se trata simplemente de una breve aparición; se trata de asegurar que Curry esté completamente preparado para el juego competitivo. Esta delicada situación presenta un desafío, ya que los Warriors están actualmente luchando por un puesto en el play-in de la Conferencia Oeste. El regreso de Curry podría cambiarlo todo, pero traerlo de vuelta prematuramente conlleva riesgos significativos, especialmente dada la naturaleza de su problema de rodilla.
El equipo se encuentra equilibrando una necesidad crítica de urgencia con un compromiso de precaución para con el jugador. Si Curry puede volver a la acción en un futuro cercano, aún queda un camino claro para los Warriors. Sin embargo, si su regreso se retrasa aún más, el resto de su temporada dependerá en gran medida de su rendimiento sin su jugador clave.
