LeBron James no está preparado para hacer ninguna declaración. Aún no.
Inmediatamente después del fin de la temporada de los Lakers, James sonaba más reflexivo que nada. Honesto también.
“¿Cuál es mi futuro?”, dijo, según Mirjam Swanson de LA Times. “Todavía está fresco lo de la derrota, y no lo sé. No sé lo que me depara el futuro. Tal como están las cosas esta noche, me sentaré y recalibraré con mi familia”.
Ahí es donde están las cosas. Sin plazos. Sin pistas. Solo una pausa.
James, de 41 años, sigue siendo la mayor incógnita para los Lakers este receso de temporada. La plantilla ya se encuentra en una encrucijada, con varios jugadores clave llegando a la agencia libre y la franquicia intentando construir alrededor de Luka Doncic. Todo se aclara mucho más una vez que James decida qué sigue.
No ofreció mucho más allá de eso.
“Cuando llegue el momento, ustedes sabrán qué decido”, dijo.
Los Lakers pueden liberar espacio salarial. Pueden intentar repetir la fórmula. Pueden remodelar las cosas alrededor de Doncic. Todo depende, al menos en parte, de si James regresa para otra campaña o cuelga las botas.
Pero claramente, no hay prisa por su parte. Solo un paso atrás después de una rápida salida y una temporada que mostró destellos pero terminó antes de tiempo.
La próxima decisión llegará más tarde.
