Steve Kerr continuará al frente de los Warriors con un nuevo contrato de dos años, y parece que la decisión llegó después de que se tomara un respiro y recuperara su ritmo.
Según Anthony Slater de ESPN, Kerr tuvo serias dudas sobre su futuro tras una temporada frustrante que culminó con una derrota en el torneo de repesca ante los Phoenix Suns. Tras el partido, admitió no estar seguro de regresar, mencionando que los puestos de entrenador tienen una «fecha de caducidad» y sugiriendo que podría ser el momento de nuevas ideas.
Según Slater, Kerr se tomó aproximadamente una semana para recargar energías antes de reunirse con el propietario Joe Lacob y el gerente general Mike Dunleavy Jr. Después de esto, realizó un viaje de golf, y en algún momento, recuperó la energía para volver a entrenar.
Si Kerr hubiera querido dar un paso al costado, habría tenido otras opciones. Había ofertas en el mundo de los medios de comunicación, y ya había desempeñado roles en la gerencia de equipos anteriormente. Sin embargo, Slater escribe que Kerr prefiere la competición y el ritmo de la banda de entrenadores.
Las negociaciones del contrato fueron más allá de si Kerr quería volver. Según el informe, las conversaciones con Lacob y Dunleavy incluyeron posibles ajustes en el estilo de juego, el cuerpo técnico y la plantilla, después de un balance de 37 victorias y 45 derrotas. Se espera que el equipo también enfrente la ausencia de Jimmy Butler y Moses Moody durante un período considerable debido a lesiones.
Slater añade que existía la percepción de que el futuro de Kerr podría haber tomado otro rumbo si la organización hubiera apostado decididamente por una reconstrucción. En cambio, su regreso sugiere que los Warriors intentarán mantenerse competitivos, incluso con Stephen Curry y Draymond Green avanzando en sus carreras.
