Los New Orleans Pelicans ya tienen a su entrenador. Han contratado oficialmente a Jamahl Mosley como entrenador principal, confirmando informes previos de que el acuerdo es por cinco años.
Esta decisión se venía gestando desde hace tiempo. Los directivos del equipo mantuvieron un contacto constante con Mosley tras su despido de Orlando el 4 de mayo, incluso reuniéndose con él en persona en la reciente Combine del draft en Chicago. Esto indica que no fue una decisión apresurada, sino una búsqueda activa.
La estrategia es bastante clara. En Nueva Orleans ven similitudes con la situación que Mosley encontró en los Orlando Magic en 2021. Aquella era una reconstrucción que comenzó de forma difícil, pero que finalmente culminó en un equipo de playoffs construido sobre una sólida defensa y el desarrollo interno. Este es el plan que los Pelicans esperan seguir.
Mosley reemplaza al entrenador interino James Borrego, quien registró un récord de 24-46 tras asumir el cargo cuando Willie Green fue despedido en noviembre. Borrego fue entrevistado para el puesto de entrenador a tiempo completo, pero aún no hay información sobre si continuará en el equipo.
La búsqueda del entrenador se extendió por más de un mes, con Mosley siendo frecuentemente mencionado como un candidato principal. Ya desde el otoño se le vinculaba con el puesto, y múltiples informes señalaban un fuerte apoyo dentro de la organización.
Otros nombres que estuvieron en consideración incluyeron a Rajon Rondo, Steve Hetzel, Sean Sweeney y Darvin Ham.
Mosley acumuló un récord de 189-221 en cinco temporadas con Orlando, llegando a los playoffs en tres ocasiones. El inconveniente fueron los resultados posteriores: eliminaciones en primera ronda, invariablemente. Esto finalmente condujo al cambio.
Ahora tiene una nueva oportunidad. Un roster diferente y expectativas similares.
Los Pelicans creen que tienen los componentes necesarios: una mezcla de veteranos probados y talento joven. Lo que les ha faltado es consistencia.
Ese es el trabajo ahora: construir, estabilizar y, quizás, finalmente, impulsar al equipo hacia adelante.
